Consejos para cuidar tu salud en la época de frío

Con los últimos días del otoño y los primeros del invierno, las bajas temperaturas no se hacen esperar. El frío y la intensa humedad provocan afecciones de salud en la población, especialmente en aquellos grupos vulnerables como los niños, las mujeres embarazadas y los adultos mayores. Por eso, en Solo Ofertas te damos estas recomendaciones para prevenir enfermedades estacionales y que puedas disfrutar del clima invernal sin afectar tu salud.

 

Fortalece tu sistema inmunológico

Las gélidas temperaturas desencadenan múltiples enfermedades respiratorias, por lo que es aconsejable incrementar las defensas naturales del cuerpo con la ingesta de frutas ricas en vitamina C, tales como: guayaba, naranja, limón, toronja, mandarina, frutos rojos y kiwi. Incluye también alimentos que te proporcionen vitamina A, B, D y E. De igual forma, consulta a tu médico para que te recomiende suplementos alimenticios que complementen tu dieta.

 

 

 

Abrígate adecuadamente

“Ponte suéter” parece la recomendación más obvia para combatir el frío. Sin embargo,  toma en cuenta lo siguiente: En lugar de vestir una sola prenda gruesa, opta por usar al menos tres capas ligeras y cálidas de ropa. Aségurate de que la primera prenda sea de tejidos naturales (algodón y lana) para que te permita transpirar y mantenga tu temperatura corporal. La segunda prenda deberá estabilizar la temperatura y ser resistente a la humedad. La tercera, de preferencia una chamarra resistente al viento, impedirá la pérdida de calor corporal. No olvides complementar tu atuendo con gorro, guantes, calcetas, bufanda y botas.

 

 

Hidrata tu piel

La piel es el órgano más extenso de tu cuerpo y el que te protege de las inclemencias del tiempo. En época de frío, tu piel sufre mayor resequedad e irritación. Es por ello que debes mantenerla bien hidratada consumiendo agua, infusiones herbales, caldos y sopas. Externamente, utiliza cremas humectantes y bálsamos labiales. Y no olvides aplicarte siempre protector solar.

 

 

Extrema tus hábitos de higiene

Lávate las manos frecuentemente y usa gel antibacterial después de tocar superficies que estén en áreas públicas. También desinfecta superficies y objetos de uso común una vez al día. Utiliza cubrebocas y pañuelos desechables para evitar contagios.

 

 

 

Acude al médico y vacúnate

Si presentas síntomas de alguna enfermedad respiratoria, no te automediques.  Acude inmediatamente a tu médico familiar para recibir el tratamiento adecuado. Además, revisa tu esquema de vacunación y mantenlo al día participando en las campañas de vacunación contra la influenza, neumonía y otras enfermedades.